martes, 28 de agosto de 2012

Hallando el sueño de Dios para ti.

                                                                                       por Helen Mitchell
(Para ver el original en inglés haz click en el título)

"Porque Yo sé los planes que tengo para ustedes, ‘declara el Señor´, planes de bienestar y no de calamidad, para darles un futuro y una esperanza (Jeremías 29:11)

En nuestro interior está la necesidad de esperanza. ¿Quién no quiere vivir una vida próspera con esperanza en el futuro? Leemos este verso, lo recitamos, y lo ponemos
en cuadros en nuestra casa, pero aún queda una lucha dentro de nosotros. ¿Cómo sabemos a ciencia cierta que estamos viviendo la vida que Dios planeó? ¿Podría haber algo más?

Fe es creer en lo que Dios dice, independientemente de nuestras circunstancias. Cuando la vida es buena, es fácil tener fe y sentirnos esperanzados, pero ¿qué pasa con los momentos en que aún haciendo todo lo correcto, la vida y el trabajo llegan a un callejón sin salida?

Entonces, ¿qué? ¿Podemos todavía creer que hay un plan y un propósito cuando hemos sido despedidos o falló la promoción o perdimos ese cliente grande o nos sentimos atrapados en un trabajo insatisfactorio?

Dios quiere que tú sepas que Él tiene un plan para tu vida. Él te creó para lograr algo especial para él. Nos ha dado Jeremías 29:11 para recordarnos este hecho, especialmente en aquellos momentos límites. ¿Cómo vamos a salir de la rutina y ponernos en el camino de Dios? Salmo 25:12 nos dice: A los que te honran, tú les muestras cómo deben vivir.

¿Qué pasa con el sueño de Dios para tu vida? El sueño de Dios para ti es personal. El sueño de Dios para ti es positivo.
¿Cuál es mi respuesta? Dedica toda tu vida a Dios. Tienes que estar dispuesto a hacer lo que Dios quiere que hagas, incluso antes de que él te lo diga.

Muchas veces los planes de Dios para nosotros son diferentes de la vida que estamos viviendo ahora o los hábitos y actitudes que tenemos. Como una fábrica de re-equipamiento para producir un producto nuevo, Dios nos da la opción de deshacernos de aquellas cosas que no encajan en el ideal de vida que él tiene para nosotros.
Quitémonos todo peso que nos impida correr… Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. (Hebreos 12:1)

Dedicar nuestra vida a Dios no significa vivir en un monasterio o abandonar nuestra actual forma de vida. Dedicar la propia vida a Dios significa que él es el primero en todo lo que hacemos. Nuestros corazones y nuestras mentes se fijan en el cumplimiento de sus deseos, en lugar de los nuestros.

Reserva un tiempo a solas con Dios. No se puede descubrir el sueño de Dios a menos que pases tiempo con Dios.
Escucha esto,… Detente y considera las maravillas de Dios. (Job 37:14)
Dios habla a las personas que toman tiempo para escuchar.
Asóciate con soñadores que aman a Dios.
Pasa tiempo con gente que está tratando de descubrir el sueño de Dios para su vida. El hierro se afila con el hierro, por lo que un amigo afila un amigo. (Proverbios 27:17)